
jueves, 20 de diciembre de 2007
La mayor declaración de amor es la que no se hace; el hombre que siente mucho, habla poco (Platón )
Platón
Nombre
Platón (Πλάτων)
Nacimiento
c. 427 adC/428 adC
Fallecimiento
347 adC
Escuela/Tradición
Platonismo
Intereses principales
Retórica, Arte, Literatura, Epistemología, Justicia, Virtud, Política, Educación, Familia, Militarismo
Ideas notables
Realismo platónico
Influencias
Sócrates, Homero, Hesíodo, Aristófanes, Esopo, Protágoras, Parménides, Pitágoras, Heráclito, Orfismo
Influenció
Aristóteles, Neoplatonismo, Cicerón, Plutarco, Estoicismo, Anselmo, Descartes, Hobbes, Leibniz, Mill, Schopenhauer, Nietzsche, Heidegger, Arendt, Gadamer y un sinnúmero de filósofos y teólogos occidentales
Platón (en griego Πλάτων) (circa. 427 adC/428 adC – 347 adC) fue un filósofo griego, alumno de Sócrates y maestro de Aristóteles, de familia nobilísima y de la más alta aristocracia. Su influencia como autor y sistematizador ha sido incalculable en toda la historia de la filosofía, de la que se ha dicho con frecuencia que alcanzó identidad como disciplina gracias a sus trabajos. Durante su juventud luchó como soldado en las guerras del Peloponeso de las cuales Atenas salió derrotada, y el poder y la economía que ostentaba sobre el mundo griego cayó en las manos de Esparta. Entre sus obras más importantes se cuentan los Diálogos y La República (en griego Πολιτεια, politeia, "forma de gobernar - ciudad"), en la cual elabora la filosofía política de un estado ideal; el Fedro, en el que desarrolla una compleja e influyente teoría psicológica; el Timeo, un influyente ensayo de cosmología racional influida por las matemáticas pitagóricas; y el Teeteto, el primer estudio conocido sobre filosofía de la ciencia.
Fue fundador de la Academia de Atenas, donde estudió Aristóteles. Participó activamente en la enseñanza de la Academia y escribió sobre diversos temas filosóficos, especialmente los que trataban de la política, ética, metafísica y epistemología. Las obras más famosas de Platón fueron sus diálogos. Si bien varios epigramas y cartas también han perdurado.
Los diálogos de Platón tienen gran vitalidad y frecuentemente incluyen humor e ironía. Por su método expositivo se considera a Platón el filósofo más ameno.
A Sócrates lo menciona frecuentemente en los diálogos. Cuánto del contenido y de los argumentos es obra de Sócrates o de Platón, es difícil decir, por cuanto Sócrates no dejó evidencia escrita de sus enseñanzas; esta ambigüedad es la que se conoce como el “problema socrático”. No hay duda, sin embargo, que Platón fue influido profundamente por las enseñanzas de Sócrates; de hecho sus primeras ideas y ensayos lucen como adaptaciones de las de Sócrates.
Señor Platón:
Después de leer con atención su frase, difiero en el uso que se hace en la actualidad del adjetivo platónico, aplicado al amor.
Se ha entendido, al usar esta expresión en lo que respecta al amor, como aquél en el que se ama más a un ideal creado por la propia mente del sujeto, que al ser real al que van dirigidas las elucubraciones del enamorado/a.
Mientras que, a mi parecer, su pensamiento filosófico, lo que indica es la profundidad de los sentimientos del amor verdadero que, sin utilizar el palabrerío hueco y baldío, nos remite a los hechos cotidianos que no deberían pasar inadvertidos al ser amado, como son las miradas de complicidad, los silencios compartidos, los espacios en libertad, los diálogos asertivos... y tantos y tantos detalles que se perciben en la convivencia con tu ser amado que van más allá de ser materializados en simples expresiones orales.
Bien, en profundo silencio, me retiro a seguir sintiendo las expresiones calladas de mi entorno...
Nombre
Platón (Πλάτων)
Nacimiento
c. 427 adC/428 adC
Fallecimiento
347 adC
Escuela/Tradición
Platonismo
Intereses principales
Retórica, Arte, Literatura, Epistemología, Justicia, Virtud, Política, Educación, Familia, Militarismo
Ideas notables
Realismo platónico
Influencias
Sócrates, Homero, Hesíodo, Aristófanes, Esopo, Protágoras, Parménides, Pitágoras, Heráclito, Orfismo
Influenció
Aristóteles, Neoplatonismo, Cicerón, Plutarco, Estoicismo, Anselmo, Descartes, Hobbes, Leibniz, Mill, Schopenhauer, Nietzsche, Heidegger, Arendt, Gadamer y un sinnúmero de filósofos y teólogos occidentales
Platón (en griego Πλάτων) (circa. 427 adC/428 adC – 347 adC) fue un filósofo griego, alumno de Sócrates y maestro de Aristóteles, de familia nobilísima y de la más alta aristocracia. Su influencia como autor y sistematizador ha sido incalculable en toda la historia de la filosofía, de la que se ha dicho con frecuencia que alcanzó identidad como disciplina gracias a sus trabajos. Durante su juventud luchó como soldado en las guerras del Peloponeso de las cuales Atenas salió derrotada, y el poder y la economía que ostentaba sobre el mundo griego cayó en las manos de Esparta. Entre sus obras más importantes se cuentan los Diálogos y La República (en griego Πολιτεια, politeia, "forma de gobernar - ciudad"), en la cual elabora la filosofía política de un estado ideal; el Fedro, en el que desarrolla una compleja e influyente teoría psicológica; el Timeo, un influyente ensayo de cosmología racional influida por las matemáticas pitagóricas; y el Teeteto, el primer estudio conocido sobre filosofía de la ciencia.
Fue fundador de la Academia de Atenas, donde estudió Aristóteles. Participó activamente en la enseñanza de la Academia y escribió sobre diversos temas filosóficos, especialmente los que trataban de la política, ética, metafísica y epistemología. Las obras más famosas de Platón fueron sus diálogos. Si bien varios epigramas y cartas también han perdurado.
Los diálogos de Platón tienen gran vitalidad y frecuentemente incluyen humor e ironía. Por su método expositivo se considera a Platón el filósofo más ameno.
A Sócrates lo menciona frecuentemente en los diálogos. Cuánto del contenido y de los argumentos es obra de Sócrates o de Platón, es difícil decir, por cuanto Sócrates no dejó evidencia escrita de sus enseñanzas; esta ambigüedad es la que se conoce como el “problema socrático”. No hay duda, sin embargo, que Platón fue influido profundamente por las enseñanzas de Sócrates; de hecho sus primeras ideas y ensayos lucen como adaptaciones de las de Sócrates.
Señor Platón:
Después de leer con atención su frase, difiero en el uso que se hace en la actualidad del adjetivo platónico, aplicado al amor.
Se ha entendido, al usar esta expresión en lo que respecta al amor, como aquél en el que se ama más a un ideal creado por la propia mente del sujeto, que al ser real al que van dirigidas las elucubraciones del enamorado/a.
Mientras que, a mi parecer, su pensamiento filosófico, lo que indica es la profundidad de los sentimientos del amor verdadero que, sin utilizar el palabrerío hueco y baldío, nos remite a los hechos cotidianos que no deberían pasar inadvertidos al ser amado, como son las miradas de complicidad, los silencios compartidos, los espacios en libertad, los diálogos asertivos... y tantos y tantos detalles que se perciben en la convivencia con tu ser amado que van más allá de ser materializados en simples expresiones orales.
Bien, en profundo silencio, me retiro a seguir sintiendo las expresiones calladas de mi entorno...
miércoles, 17 de octubre de 2007
Oye, me oyes? Odiseas Elytis
Elytis, Odiseas
Heraklion, isla de Creta (1911) – Grecia (1996). Premio Nobel de Literatura 1979. Reconocido como uno de los mayores poetas griegos de todos los tiempos, Elytis recibió entre otras distinciones, el Premio Nacional de Poesía de su país en 1960 y el doctorado Honoris Causa de la Universidad de Tesalónica en el mismo año. Adelantó estudios de Derecho en Atenas y sintiéndose desde muy joven atraído por autores franceses, tradujo al griego a poetas como Lautrémont y Eluard. Publicó sus primeros poemas en 1935, en la revista Nuevas Cartas, y en ese mismo año participó en la Internacional del Surrealismo, organizada en Atenas. Entre 1948 y 1952 recorrió Francia, donde se puso en contacto con Char, Bretón, Picasso y Matisse, quienes posteriormente fueron sus grandes amigos. Su obra comprende: Orientaciones (1936); La Clepsidra de lo desconocido (1937); Sol primero (1943); Canto heroico y fúnebre para el subteniente caído en Albania (1945); Axion esti (1959).
Señor Elytis:
Desde siempre jamás, éste su poema ha sido para mi, el favorito entre todos los que he tenido la ocasión de leer...
Tal vez por esa repetitiva cadencia de la que adolecen mis expresiones orales y que, gracias a ellas, un amigo muy próximo me remitió a su lectura.
Es majestuoso, desgarrador en su metafórica descripción del amor sin fronteras, con total entrega del espíritu al otro, que ya forma parte de tu propia carne y haciéndolo así inmortal y sempiterno...
Oye, me oyes... Elytis
El monograma.
Es temprano todavía en este mundo, me oyes
No han sido domesticados los monstruos, me oyes
Mi sangre perdida y el aguzado, me oyes
Puñal
Que corre como carnero por los cielos
Y quiebra las ramas de las estrellas, me oyes
Soy yo, me oyes
Te amo, me oyes
Te tengo y te llevo y te visto
Con el blanco traje nupcial de Ofelia, me oyes
Dónde me dejas, adónde vas y quién, me oyes
Te toma de la mano por encima de los diluvios
Enormes lianas y lava de volcanes
Llegará el día, me oyes
En que nos entierren y miles de años después, me oyes
Nos convertirán en rocas brillantes, me oyes
Para que sobre ellas luzca la crueldad, me oyes
Humana
Y en cinco mil añicos nos arrojará, me oyes
A las aguas uno-a-uno, me oyes
Mis amargos guijarros cuento, me oyes
Y es el tiempo una gran iglesia, me oyes
Donde a veces en las imágenes, me oyes
De los santos
Surgen lágrimas verdaderas, me oyes
Y las campanas abren en lo alto, me oyes
Un hondo pasaje que permita mi paso
Aguardan los ángeles con cirios y fúnebres salmos
No voy a ninguna parte, me oyes
O ninguno o los dos juntos, me oyes
Esta flor de la tormenta y, me oyes
Del amor
De una vez para siempre la cortamos, me oyes
Y no habrá de florecer de otra manera, me oyes
En otra tierra, en otra estrella, me oyes
No existe el suelo, no existe el mismo aire, me oyes
Que tocábamos, me oyes.
Y ningún jardinero tuvo la dicha en otros tiempos
Después de tanto invierno y tantos vientos fríos,me oyes
Que nazca una flor, sólo nosotros, me oyes
Levantamos toda una isla, me oyes
Con grutas y cabos y acantilados florecidos
Oye, oye
Quién habla a las aguas y quién llora - ¿oyes?
Quién busca al otro, quién grita - ¿oyes?
Soy yo que grito, soy yo que lloro, me oyes
Te amo, te amo, me oyes.
Heraklion, isla de Creta (1911) – Grecia (1996). Premio Nobel de Literatura 1979. Reconocido como uno de los mayores poetas griegos de todos los tiempos, Elytis recibió entre otras distinciones, el Premio Nacional de Poesía de su país en 1960 y el doctorado Honoris Causa de la Universidad de Tesalónica en el mismo año. Adelantó estudios de Derecho en Atenas y sintiéndose desde muy joven atraído por autores franceses, tradujo al griego a poetas como Lautrémont y Eluard. Publicó sus primeros poemas en 1935, en la revista Nuevas Cartas, y en ese mismo año participó en la Internacional del Surrealismo, organizada en Atenas. Entre 1948 y 1952 recorrió Francia, donde se puso en contacto con Char, Bretón, Picasso y Matisse, quienes posteriormente fueron sus grandes amigos. Su obra comprende: Orientaciones (1936); La Clepsidra de lo desconocido (1937); Sol primero (1943); Canto heroico y fúnebre para el subteniente caído en Albania (1945); Axion esti (1959).
Señor Elytis:
Desde siempre jamás, éste su poema ha sido para mi, el favorito entre todos los que he tenido la ocasión de leer...
Tal vez por esa repetitiva cadencia de la que adolecen mis expresiones orales y que, gracias a ellas, un amigo muy próximo me remitió a su lectura.
Es majestuoso, desgarrador en su metafórica descripción del amor sin fronteras, con total entrega del espíritu al otro, que ya forma parte de tu propia carne y haciéndolo así inmortal y sempiterno...
Oye, me oyes... Elytis
El monograma.
Es temprano todavía en este mundo, me oyes
No han sido domesticados los monstruos, me oyes
Mi sangre perdida y el aguzado, me oyes
Puñal
Que corre como carnero por los cielos
Y quiebra las ramas de las estrellas, me oyes
Soy yo, me oyes
Te amo, me oyes
Te tengo y te llevo y te visto
Con el blanco traje nupcial de Ofelia, me oyes
Dónde me dejas, adónde vas y quién, me oyes
Te toma de la mano por encima de los diluvios
Enormes lianas y lava de volcanes
Llegará el día, me oyes
En que nos entierren y miles de años después, me oyes
Nos convertirán en rocas brillantes, me oyes
Para que sobre ellas luzca la crueldad, me oyes
Humana
Y en cinco mil añicos nos arrojará, me oyes
A las aguas uno-a-uno, me oyes
Mis amargos guijarros cuento, me oyes
Y es el tiempo una gran iglesia, me oyes
Donde a veces en las imágenes, me oyes
De los santos
Surgen lágrimas verdaderas, me oyes
Y las campanas abren en lo alto, me oyes
Un hondo pasaje que permita mi paso
Aguardan los ángeles con cirios y fúnebres salmos
No voy a ninguna parte, me oyes
O ninguno o los dos juntos, me oyes
Esta flor de la tormenta y, me oyes
Del amor
De una vez para siempre la cortamos, me oyes
Y no habrá de florecer de otra manera, me oyes
En otra tierra, en otra estrella, me oyes
No existe el suelo, no existe el mismo aire, me oyes
Que tocábamos, me oyes.
Y ningún jardinero tuvo la dicha en otros tiempos
Después de tanto invierno y tantos vientos fríos,me oyes
Que nazca una flor, sólo nosotros, me oyes
Levantamos toda una isla, me oyes
Con grutas y cabos y acantilados florecidos
Oye, oye
Quién habla a las aguas y quién llora - ¿oyes?
Quién busca al otro, quién grita - ¿oyes?
Soy yo que grito, soy yo que lloro, me oyes
Te amo, te amo, me oyes.
viernes, 14 de septiembre de 2007
"Educad a los niños y no será necesario castigar a los hombres", Pitágoras de Samos
Pitágoras de Samos (aproximadamente 582 adC - 507 adC, en griego: Πυθαγόρας ο Σάμιος) fue un filósofo y matemático griego, famoso sobre todo por el Teorema de Pitágoras, que en realidad pertenece a la escuela pitagórica y no sólo al mismo Pitágoras. Quien demostró dicho teorema fue uno de sus discípulos, Hipaso de Metaponto.
Pitágoras, nació en la isla de Samos. Siendo muy joven viajó a Mesopotamia y Egipto (también, fue enviado por su tío, Zoilo, a Militene a estudiar con Ferécides de Syros y tal vez con su padre, Babydos de Syros). Tras regresar a Samos, finalizó sus estudios, según Diógenes Laercio con Hermodamas de Samos y luego fundó su primera escuela durante la tiranía de Polícrates. Abandonó Samos para escapar de la tiranía de Polícrates y se estableció en la Magna Grecia, en Crotona (o Crotón), en el sur de Italia, donde fundó su segunda escuela. Las doctrinas de este centro cultural eran regidas por reglas muy estrictas de conducta. Su escuela (aunque rigurosamente esotérica) estaba abierta a hombres y mujeres indistintamente, y la conducta discriminatoria estaba prohibida (excepto hacia impartir conocimiento a los no iniciados). Sus estudiantes pertenecían a todas las razas, religiones, y estratos económicos y sociales. Tras ser expulsados por los pobladores de Crotona, los pitagóricos se exiliaron a Tarento donde se fundó su tercera escuela.
Su escuela de pensamiento afirmaba que la estructura del universo era aritmética y geométrica, a partir de lo cual las matemáticas se convirtieron en una disciplina fundamental para toda investigación científica.
Poco se sabe de la niñez de Pitágoras. Todas las pistas de su aspecto físico probablemente sean ficticias excepto la descripción de una marca de nacimiento llamativa que Pitágoras tenía en su muslo. Es probable que tuviera dos hermanos aunque algunas fuentes dicen que él tenía tres. Era ciertamente instruido, aprendiendo a tocar la lira, poesía y a recitar a Homero. Había tres filósofos, entre sus profesores, que debieron de haber influenciado a Pitágoras en su juventud.
Pitágoras pasa por ser el introductor de pesos y medidas, elaborador de la teoría musical; primero en hablar de "teoría" y de "filósofos", en postular el vacío, en canalizar el fervor religioso en fervor intelectual, en usar la definición y en considerar que el universo era una obra sólo descifrable a través de las matemáticas. Fueron los pitagóricos los primeros en sostener la forma esférica de la tierra y postular que esta, junto con el sol y el resto de los planetas conocidos, no se encontraban en el centro del universo, sino que giraban entorno de una fuerza simbolizada por el número uno. Con el pitagorismo nos trasladamos del oriente griego al occidente (Magna Grecia). Pitágoras, nacido en Samos, Jonia, tuvo que emigrar de su tierra por persecución política y fue a establecerse en Crotona, en el sur de Italia. A Pitágoras se le atribuye la invención de la tabla de multiplicar y del teorema que lleva su nombre. Formó una especie de secta o cofradía, con rituales y un conjunto de doctrinas esotéricas (secretas), en la que se guardaba devoción por Pitágoras, al que sus discípulos atribuían las doctrinas (también doctrinas surgidas en la escuela ya muerto el maestro) con la fórmula ritual "Él dijo". Había dos clases de discípulos, unos internos y otros externos. Ante éstos, el filósofo ocultaba su figura, dando sus lecciones tras una cortina. La escuela asimiló la atmósfera, cargada de religiosidad, de Magna Grecia. Así, son de procedencia órfica (el orfismo era la religión iniciática más extendida en el sur de Italia) las prácticas ascéticas purificadoras (la abstención de comer carne, la prohibición de vestir lana, de matar animales, etc.), la creencia en la preexistencia, inmortalidad y transmigración de las almas. El alma procede de otro mundo, se ha manchado con el pecado y ha de llevar, encadenada al cuerpo, una vida de expiación y de peregrinación. En esta escuela se encuentra esta idea, que se verá luego en Platón, del cuerpo como cárcel del alma (que se expresaba con la fórmula "soma=sema").La vida tiene que ser una "catarsis" (purificación). El alma es lo esencial del hombre, y no una sombra o imagen del cuerpo, como aparece en Homero. La catarsis del alma, además del ayuno, incluía el silencio, el examen de conciencia y la dedicación al trabajo intelectual, especialmente las matemáticas, en las que se aprende la armonía, que ha de ser llevada mediante el estudio al interior del hombre. Esto es original del pitagorismo, pues hasta entonces la pureza se había buscado únicamente por medio del ritual y de las prohibiciones mecánicas. Lo más importante del pitagorismo es su "filosofía del número". Los pitagóricos fueron ante todo matemáticos y esto determina su explicación de la naturaleza. El arjé es para ellos el número. ¿En qué lo basaban? Observaron que ciertas propiedades de los seres pueden ser expresadas matemáticamente. Aparte de algunos teoremas de geometría, el descubrimiento más importante lo realizó Pitágoras en el campo de la música. En la música es esencial la determinación numérica: los intervalos entre las notas de la lira pueden formularse numéricamente, la altura del sonido depende de la longitud de la cuerda y es posible representar la escala con razones numéricas. Y la música es un modelo del funcionamiento del universo, ya que tanto el universo como la música son armonía, es decir, orden y belleza, e igual que la armonía musical depende del número, se puede pensar que ocurre así en el universo (es el tema de la música celestial, de la música de las esferas). Pues bien, los pitagóricos creyeron que todos los seres son formulables matemáticamente y supusieron que los principios de las matemáticas son también los principios de la naturaleza. A partir de esta última tesis (los números son el arjé), los pitagóricos se aplicaron a estas dos tareas: a) a asignar, por procedimientos en gran medida arbitrarios, un número a cada género de cosas; por ejemplo, el 5 al matrimonio, pues es la suma del primer par, el 2, elemento femenino, y el primer impar, el 3 (el 1 no es par ni impar), elemento masculino. Asimismo trasponían la aritmética a la geometría, considerando los números como determinación del espacio: el 1 engendra el punto, el 2 produce la línea, el 3, la superficie, el 4, el volumen. Sumando estos cuatro primeros números se obtiene el 10, el número o figura sagrada "tetraktis"
Muy admirado Sr. Pitágoras:
Su frase, aunque Vd. la dijera hace ya hace más de 27 siglos (2.700 años, 64.800 meses, 1.944.000 días....) atrás, está de plena y total vigencia en el siglo XXI de nuestra Era Moderna...
Aunque en lugar de darle el sentido práctico que Vd. le quiso inferir, andan los politicastros de este nuestro país, hechos un verdadero lío inventando nuevas asignaturas con las que paliar las blandenguerías modernas con las que venimos últimamente educando a nuestros menores, más atentos a los daños "morales"??? que al inculcamiento de los verdaderos valores humanos y tradicionales que les permitan forjar voluntades férreas con las que afrontar las dificultades de la vida cotidiana del adulto, sin que las mismas se conviertan en montañas insalvables y les aboquen al hundimiento por su pertinaz pusilanimería.
No fue Vd. sólo el que muy sabiamente razonó sobre la importancia de la educación de nuestros menores (educar no es dar carrera para vivir, sino templar el alma para las dificultades de la vida, otra frase suya) entre tantos teoremas y ciclos pitagóricos de esta gran ciencia exacta que es la Matemática, sino que otros autores más modernos también lo han seguido haciendo y de los que me permito citar:
- A las plantas las endereza el cultivo; a los hombres, la educación. Jean J. Barthélemy
- ¿Cómo es que, siendo tan inteligentes los niños, son tan estúpidos la mayor parte de los hombres? Debe de ser el fruto de la educación. Alejandro Dumas
- Donde hay buena educación no hay distinción de clases. Kung FuTse, Confucio
- La educación es al hombre lo que el molde al barro. Le da la forma. Padre Jaime Balmes
Bien, voy a comprobar cuanta educación despliegan los humanos de mi entorno más cercano....
Pitágoras, nació en la isla de Samos. Siendo muy joven viajó a Mesopotamia y Egipto (también, fue enviado por su tío, Zoilo, a Militene a estudiar con Ferécides de Syros y tal vez con su padre, Babydos de Syros). Tras regresar a Samos, finalizó sus estudios, según Diógenes Laercio con Hermodamas de Samos y luego fundó su primera escuela durante la tiranía de Polícrates. Abandonó Samos para escapar de la tiranía de Polícrates y se estableció en la Magna Grecia, en Crotona (o Crotón), en el sur de Italia, donde fundó su segunda escuela. Las doctrinas de este centro cultural eran regidas por reglas muy estrictas de conducta. Su escuela (aunque rigurosamente esotérica) estaba abierta a hombres y mujeres indistintamente, y la conducta discriminatoria estaba prohibida (excepto hacia impartir conocimiento a los no iniciados). Sus estudiantes pertenecían a todas las razas, religiones, y estratos económicos y sociales. Tras ser expulsados por los pobladores de Crotona, los pitagóricos se exiliaron a Tarento donde se fundó su tercera escuela.
Su escuela de pensamiento afirmaba que la estructura del universo era aritmética y geométrica, a partir de lo cual las matemáticas se convirtieron en una disciplina fundamental para toda investigación científica.
Poco se sabe de la niñez de Pitágoras. Todas las pistas de su aspecto físico probablemente sean ficticias excepto la descripción de una marca de nacimiento llamativa que Pitágoras tenía en su muslo. Es probable que tuviera dos hermanos aunque algunas fuentes dicen que él tenía tres. Era ciertamente instruido, aprendiendo a tocar la lira, poesía y a recitar a Homero. Había tres filósofos, entre sus profesores, que debieron de haber influenciado a Pitágoras en su juventud.
Pitágoras pasa por ser el introductor de pesos y medidas, elaborador de la teoría musical; primero en hablar de "teoría" y de "filósofos", en postular el vacío, en canalizar el fervor religioso en fervor intelectual, en usar la definición y en considerar que el universo era una obra sólo descifrable a través de las matemáticas. Fueron los pitagóricos los primeros en sostener la forma esférica de la tierra y postular que esta, junto con el sol y el resto de los planetas conocidos, no se encontraban en el centro del universo, sino que giraban entorno de una fuerza simbolizada por el número uno. Con el pitagorismo nos trasladamos del oriente griego al occidente (Magna Grecia). Pitágoras, nacido en Samos, Jonia, tuvo que emigrar de su tierra por persecución política y fue a establecerse en Crotona, en el sur de Italia. A Pitágoras se le atribuye la invención de la tabla de multiplicar y del teorema que lleva su nombre. Formó una especie de secta o cofradía, con rituales y un conjunto de doctrinas esotéricas (secretas), en la que se guardaba devoción por Pitágoras, al que sus discípulos atribuían las doctrinas (también doctrinas surgidas en la escuela ya muerto el maestro) con la fórmula ritual "Él dijo". Había dos clases de discípulos, unos internos y otros externos. Ante éstos, el filósofo ocultaba su figura, dando sus lecciones tras una cortina. La escuela asimiló la atmósfera, cargada de religiosidad, de Magna Grecia. Así, son de procedencia órfica (el orfismo era la religión iniciática más extendida en el sur de Italia) las prácticas ascéticas purificadoras (la abstención de comer carne, la prohibición de vestir lana, de matar animales, etc.), la creencia en la preexistencia, inmortalidad y transmigración de las almas. El alma procede de otro mundo, se ha manchado con el pecado y ha de llevar, encadenada al cuerpo, una vida de expiación y de peregrinación. En esta escuela se encuentra esta idea, que se verá luego en Platón, del cuerpo como cárcel del alma (que se expresaba con la fórmula "soma=sema").La vida tiene que ser una "catarsis" (purificación). El alma es lo esencial del hombre, y no una sombra o imagen del cuerpo, como aparece en Homero. La catarsis del alma, además del ayuno, incluía el silencio, el examen de conciencia y la dedicación al trabajo intelectual, especialmente las matemáticas, en las que se aprende la armonía, que ha de ser llevada mediante el estudio al interior del hombre. Esto es original del pitagorismo, pues hasta entonces la pureza se había buscado únicamente por medio del ritual y de las prohibiciones mecánicas. Lo más importante del pitagorismo es su "filosofía del número". Los pitagóricos fueron ante todo matemáticos y esto determina su explicación de la naturaleza. El arjé es para ellos el número. ¿En qué lo basaban? Observaron que ciertas propiedades de los seres pueden ser expresadas matemáticamente. Aparte de algunos teoremas de geometría, el descubrimiento más importante lo realizó Pitágoras en el campo de la música. En la música es esencial la determinación numérica: los intervalos entre las notas de la lira pueden formularse numéricamente, la altura del sonido depende de la longitud de la cuerda y es posible representar la escala con razones numéricas. Y la música es un modelo del funcionamiento del universo, ya que tanto el universo como la música son armonía, es decir, orden y belleza, e igual que la armonía musical depende del número, se puede pensar que ocurre así en el universo (es el tema de la música celestial, de la música de las esferas). Pues bien, los pitagóricos creyeron que todos los seres son formulables matemáticamente y supusieron que los principios de las matemáticas son también los principios de la naturaleza. A partir de esta última tesis (los números son el arjé), los pitagóricos se aplicaron a estas dos tareas: a) a asignar, por procedimientos en gran medida arbitrarios, un número a cada género de cosas; por ejemplo, el 5 al matrimonio, pues es la suma del primer par, el 2, elemento femenino, y el primer impar, el 3 (el 1 no es par ni impar), elemento masculino. Asimismo trasponían la aritmética a la geometría, considerando los números como determinación del espacio: el 1 engendra el punto, el 2 produce la línea, el 3, la superficie, el 4, el volumen. Sumando estos cuatro primeros números se obtiene el 10, el número o figura sagrada "tetraktis"
Muy admirado Sr. Pitágoras:
Su frase, aunque Vd. la dijera hace ya hace más de 27 siglos (2.700 años, 64.800 meses, 1.944.000 días....) atrás, está de plena y total vigencia en el siglo XXI de nuestra Era Moderna...
Aunque en lugar de darle el sentido práctico que Vd. le quiso inferir, andan los politicastros de este nuestro país, hechos un verdadero lío inventando nuevas asignaturas con las que paliar las blandenguerías modernas con las que venimos últimamente educando a nuestros menores, más atentos a los daños "morales"??? que al inculcamiento de los verdaderos valores humanos y tradicionales que les permitan forjar voluntades férreas con las que afrontar las dificultades de la vida cotidiana del adulto, sin que las mismas se conviertan en montañas insalvables y les aboquen al hundimiento por su pertinaz pusilanimería.
No fue Vd. sólo el que muy sabiamente razonó sobre la importancia de la educación de nuestros menores (educar no es dar carrera para vivir, sino templar el alma para las dificultades de la vida, otra frase suya) entre tantos teoremas y ciclos pitagóricos de esta gran ciencia exacta que es la Matemática, sino que otros autores más modernos también lo han seguido haciendo y de los que me permito citar:
- A las plantas las endereza el cultivo; a los hombres, la educación. Jean J. Barthélemy
- ¿Cómo es que, siendo tan inteligentes los niños, son tan estúpidos la mayor parte de los hombres? Debe de ser el fruto de la educación. Alejandro Dumas
- Donde hay buena educación no hay distinción de clases. Kung FuTse, Confucio
- La educación es al hombre lo que el molde al barro. Le da la forma. Padre Jaime Balmes
Bien, voy a comprobar cuanta educación despliegan los humanos de mi entorno más cercano....
jueves, 13 de septiembre de 2007
"Para saber hablar es preciso saber escuchar", Plutarco
Plutarco (Πλούταρχος Ploútarkhos, Queronea, hoy desaparecida, actual Grecia, h. 50 ó 46 - id., h. 120) fue un historiador, biógrafo y ensayista griego.
Plutarco nace en la región griega de Beocia, probablemente durante el gobierno del emperador romano Claudio. Realizó muchos viajes por el mundo mediterráneo, incluyendo uno a Egipto y dos viajes a Roma. Gracias a la capacidad económica de sus padres, Plutarco estudió filosofía, retórica y matemáticas en la Academia de Atenas sobre el año 67.
Algunos de sus amigos fueron muy influyentes, incluyendo a Soscius Senecio y a Fundano, ambos importantes senadores y a los cuales dedicó algunos de sus últimos escritos. La mayor parte de su vida la pasó en Queronea, donde fue iniciado en los misterios del dios griego Apolo. Sin embargo, sus obligaciones como el mayor de los dos sacerdotes de Apolo en el Oráculo de Delfos (donde era el responsable de interpretar los augurios de la o las pitonisas del oráculo) ocupaban aparentemente una parte pequeña de su tiempo. Llevó una vida social y cívica muy activa, además de producir una gran cantidad de escritos, parte de los cuales aun existen.
Más moralista que filósofo e historiador, fue uno de los últimos grandes representantes del helenismo durante la segunda sofística, cuando ya tocaba a su fin y uno de los grandes de la literatura helénica de todos los tiempos.
Señor Plutarco:
Desde luego, oir, oímos mucho, pero escuchar, escuchar, eso es otra cosa...
Considero que el escuchar se ha convertido más que en una cualidad del interlocutor, en un arte, que nos da las herramientas adecuadas para poder posteriormente contraargumentar al emisor del mensaje con la debida propiedad.
El hablar atropelladamente, anticipándose a la exposición inconclusa, es un gran defecto del que adolecemos muchos mortales, entre los que, por desgracia, me encuentro yo...
Desde aquí mis excusas para los sufridores pacientes que con simpatía intentan corregirme...
Bien, me voy con la sana intención de cumplir cada día un poco más la sentencia del sabio Plutarco
Plutarco nace en la región griega de Beocia, probablemente durante el gobierno del emperador romano Claudio. Realizó muchos viajes por el mundo mediterráneo, incluyendo uno a Egipto y dos viajes a Roma. Gracias a la capacidad económica de sus padres, Plutarco estudió filosofía, retórica y matemáticas en la Academia de Atenas sobre el año 67.
Algunos de sus amigos fueron muy influyentes, incluyendo a Soscius Senecio y a Fundano, ambos importantes senadores y a los cuales dedicó algunos de sus últimos escritos. La mayor parte de su vida la pasó en Queronea, donde fue iniciado en los misterios del dios griego Apolo. Sin embargo, sus obligaciones como el mayor de los dos sacerdotes de Apolo en el Oráculo de Delfos (donde era el responsable de interpretar los augurios de la o las pitonisas del oráculo) ocupaban aparentemente una parte pequeña de su tiempo. Llevó una vida social y cívica muy activa, además de producir una gran cantidad de escritos, parte de los cuales aun existen.
Más moralista que filósofo e historiador, fue uno de los últimos grandes representantes del helenismo durante la segunda sofística, cuando ya tocaba a su fin y uno de los grandes de la literatura helénica de todos los tiempos.
Señor Plutarco:
Desde luego, oir, oímos mucho, pero escuchar, escuchar, eso es otra cosa...
Considero que el escuchar se ha convertido más que en una cualidad del interlocutor, en un arte, que nos da las herramientas adecuadas para poder posteriormente contraargumentar al emisor del mensaje con la debida propiedad.
El hablar atropelladamente, anticipándose a la exposición inconclusa, es un gran defecto del que adolecemos muchos mortales, entre los que, por desgracia, me encuentro yo...
Desde aquí mis excusas para los sufridores pacientes que con simpatía intentan corregirme...
Bien, me voy con la sana intención de cumplir cada día un poco más la sentencia del sabio Plutarco
miércoles, 12 de septiembre de 2007
"No ser útil a nadie equivale a no valer nada" René Descartes
Biografía René Descartes (1596-1650)
1.
Descartes nació el 31 de marzo de 1596 en La Haye, en la Turena francesa. Pertenecía a una familia de la baja nobleza, siendo su padre, Joachin Descartes, Consejero en el Parlamento de Bretaña. La temprana muerte de su madre, Jeanne Brochard, pocos meses después de su nacimiento, le llevará a ser criado en casa de su abuela materna, a cargo de una nodriza a la que permanecerá ligado toda su vida. Posteriormente hará sus estudios en el colegio de los jesuitas de La Flèche, hasta los dieciséis años, estudiando luego Derecho en la Universidad de Poitiers. Según la propia confesión de Descartes, tanto en el Discurso del método como en las Meditaciones, las enseñanzas del colegio le decepcionaron, debido a las numerosas lagunas que presentaban los saberes recibidos, a excepción de las matemáticas, en donde veía la posibilidad de encontrar un verdadero saber.
2.
Esta muestra de escepticismo, que Descartes presenta como un rasgo personal es, sin embargo, una característica del pensamiento de finales del siglo XVI y principios del XVII, en los que el pirronismo ejerció una notable influencia. Terminados sus estudios Descartes comienza un período de viajes, apartándose de las aulas, convencido de no poder encontrar en ellas el verdadero saber:
3.
"Por ello, tan pronto como la edad me permitió salir de la sujeción de mis preceptores, abandoné completamente el estudio de las letras. Y, tomando la decisión de no buscar otra ciencia que la que pudiera hallar en mí mismo o en el gran libro del mundo, dediqué el resto de mi juventud a viajar, a conocer cortes y ejércitos, a tratar con gentes de diversos temperamentos y condiciones, a recoger diferentes experiencias, a ponerme a mí mismo a prueba en las ocasiones que la fortuna me deparaba, y a hacer siempre tal reflexión sobre las cosas que se me presentaban, que pudiese obtener algún provecho de ellas." (Discurso del método)
4.
Después de sus estudios opta, pues, por la carrera de las armas y se enrola en 1618, en Holanda, en las tropas de Maurice de Nassau, príncipe de Orange. Allí conocerá a un joven científico, Isaac Beeckman, para quien escribe pequeños trabajos de física, como "Sobre la presión del agua en un vaso" y "Sobre la caída de una piedra en el vacío", así como un compendio de música. Durante varios años mantienen una intensa y estrecha amistad, ejerciendo Beeckman una influencia decisiva sobre Descartes, sobre todo en la concepción de una física matemática, en la que había sido instruido por Beeckman. Continúa posteriormente sus investigaciones en geometría, álgebra y mecánica, orientado hacia la búsqueda de un método "científico" y universal.
5.
En 1619 abandona Holanda y se instala en Dinamarca, y luego en Alemania, asistiendo a la coronación del emperador Fernando en Frankfurt. Se enrola entonces en el ejército del duque Maximiliano de Baviera. Acuartelado cerca de Baviera durante el invierno, pasa su tiempo en una habitación calentada por una estufa, donde elabora su método, fusión de procedimientos lógicos, geométricos y algebraicos. De esa época será la concepción de la posibilidad de una matemática universal (la idea de una ciencia universal, de un verdadero saber) y se promete emplearla en renovar toda la ciencia y toda la filosofía.
6.
La noche del 10 de noviembre de 1619 tiene tres sueños sucesivos que interpreta como un mensaje del cielo para consagrarse a su misión filosófica. La importancia que concede Descartes a estos sueños choca con las características que se le atribuyen ordinariamente a su sistema ( racionalismo), pero según el mismo Descartes nos relata, estarían en la base de su determinación de dedicarse a la filosofía, y contendrían ya la idea de la posibilidad de fundamentar con certeza el conocimiento y, con ello, reconstruir el edificio del saber sobre cimientos firmes y seguros. Habiéndose dotado con su método de una moral provisional, renuncia a su carrera en el ejército. De 1620 a 1628 viaja a través de Europa, residiendo en París entre los años 1625-28, dedicando su tiempo a las relaciones sociales y al estudio, entablando amistad con el cardenal Bérulle, quien le animará a desarrollar sus teorías en afinidad con el catolicismo. Durante este período se ejercita en su método, se libera de los prejuicios, acumula experiencias y elabora múltiples trabajos descubriendo especialmente en 1626 la ley de refracción de los rayos luminosos. También en esta época redacta las "Reglas para la dirección del espíritu", obra inacabada que expone lo esencial de su método.
7.
En 1628 se retira a Holanda para trabajar en paz. Permanecerá allí veinte años, cambiando a menudo de residencia, completamente ocupado en su tarea filosófica. Comienza por componer un pequeño tratado de metafísica sobre el alma y Dios del que se dice satisfecho y que debe servir a la vez de arma contra el ateísmo y de fundamento de la física. Dicho tratado contendría ya las ideas fundamentales de lo que serían posteriormente las "Meditaciones metafísicas", según algunos estudiosos del cartesianismo, opinión no compartida por otros, que creen demasiado temprana la fecha como para que Descartes estuvisese ya en posesión de su metafísica.
8.
Interrumpe la elaboración de dicho tratado para escribir en 1629 un "Tratado del mundo y de la luz" que acaba en 1633 y que contiene su física, de caracter mecanicista. Pero, habiendo conocido por azar la condena de Galileo por haber sostenido el movimiento de la tierra (que también sostenía Descartes), renuncia a publicar su trabajo. Por una parte no quiere enfrentarse con la Iglesia a la cual está sometido por la fe. Por otra, piensa que el conflicto entre la ciencia y la religión es un malentendido. En fin, espera que un día el mundo comprenderá y que podrá editar su libro. Este "miedo" de Descartes ante la condena de Galileo ha llevado a algunos estudiosos a buscar en su obra un significado "oculto", llegando a interpretar la demostración de la existencia de Dios que realiza en las Meditaciones como un simple ejercico de prudencia, que no se correspondería con el "auténtico" pensamiento cartesiano sobre la cuestión. Para difundir su doctrina mientras tanto publica resúmenes de su física, precedidos por un prefacio. Es el famoso "Discurso del método", seguido de "La Dióptrica", los "Meteoros" y "La Geometría", que sólo son ensayos de este método (1637). El éxito le conduce a dedicarse completamente a la filosofía. Publica en 1641, en latín, la "Meditaciones sobre la filosofía primera", más conocida como Las Meditaciones metafísicas, que somete previamente a los grandes espíritus de la época (Mersenne, Gassendi, Arnauld, Hobbes...) cuyas objeciones seguidas de respuestas serán publicadas al mismo tiempo. En 1640 muere su hija Francine, nacida en 1635, fruto de la relación amorosa mantenida con una sirvienta. En 1644 publica en latín los "Principios de la filosofía". La publicación de estas obras le proporciona a Descartes el reconocimiento público, pero también es la causa de numerosas disputas.
9.
En 1643 conoce a Elizabeth de Bohemia, hija del elector palatino destronado y exiliado en Holanda. La princesa lo adopta como director de conciencia, de donde surgirá una abundante correspondencia en la que Descartes profundiza sobre la moral y sobre sus opiniones políticas y que le conducen en 1649 a la publicación de "Las pasiones del alma", más conocida como el Tratado de las pasiones, que será la última obra publicada en vida del autor y supervisada por él.
10.
Posteriormente realiza tres viajes a Francia, en 1644, 47 y 48. Será en el curso del segundo cuando conozca a Pascal. Su fama le valdrá la atención de la reina Cristina de Suecia. Es invitado por ella en febrero de 1649 para que le introduzca en su filosofía. Descartes, reticente, parte sin embargo en septiembre para Suecia. El alejamiento, el rigor del invierno, la envidia de los doctos, contraría su estancia. La reina le cita en palacio cada mañana a las cinco de la madrugada para recibir sus lecciones. Descartes, de salud frágil y acostumbrado a permanecer escribiendo en la cama hasta media mañana, coge frío y muere de una neumonía en Estocolmo el 11 de febrero de 1650 a la edad de 53 años.
Referencia
(La obra de referencia sobre la vida de Descartes es la de Adrien Baillet: "Vie de M. Descartes", que se puede consultar en línea en la BNF.)
Monsieur Descartes:
Su frase no implica ningún tipo de desprendimiento ni generosidad...
Se trata sencillamente de contribuir aportando en el día a día de nuestro entorno laboral, cualquier recurso en el terreno físico o intelectual que, a la vez que nos permite contar con una economía propia, nos ofrece la satisfacción de compartir los conocimientos adquiridos en nuestra formación académica.
Bien, voy a seguir siendo útil, i.e. seguir currando.... ¿Será ésto Filosofía pura?
1.
Descartes nació el 31 de marzo de 1596 en La Haye, en la Turena francesa. Pertenecía a una familia de la baja nobleza, siendo su padre, Joachin Descartes, Consejero en el Parlamento de Bretaña. La temprana muerte de su madre, Jeanne Brochard, pocos meses después de su nacimiento, le llevará a ser criado en casa de su abuela materna, a cargo de una nodriza a la que permanecerá ligado toda su vida. Posteriormente hará sus estudios en el colegio de los jesuitas de La Flèche, hasta los dieciséis años, estudiando luego Derecho en la Universidad de Poitiers. Según la propia confesión de Descartes, tanto en el Discurso del método como en las Meditaciones, las enseñanzas del colegio le decepcionaron, debido a las numerosas lagunas que presentaban los saberes recibidos, a excepción de las matemáticas, en donde veía la posibilidad de encontrar un verdadero saber.
2.
Esta muestra de escepticismo, que Descartes presenta como un rasgo personal es, sin embargo, una característica del pensamiento de finales del siglo XVI y principios del XVII, en los que el pirronismo ejerció una notable influencia. Terminados sus estudios Descartes comienza un período de viajes, apartándose de las aulas, convencido de no poder encontrar en ellas el verdadero saber:
3.
"Por ello, tan pronto como la edad me permitió salir de la sujeción de mis preceptores, abandoné completamente el estudio de las letras. Y, tomando la decisión de no buscar otra ciencia que la que pudiera hallar en mí mismo o en el gran libro del mundo, dediqué el resto de mi juventud a viajar, a conocer cortes y ejércitos, a tratar con gentes de diversos temperamentos y condiciones, a recoger diferentes experiencias, a ponerme a mí mismo a prueba en las ocasiones que la fortuna me deparaba, y a hacer siempre tal reflexión sobre las cosas que se me presentaban, que pudiese obtener algún provecho de ellas." (Discurso del método)
4.
Después de sus estudios opta, pues, por la carrera de las armas y se enrola en 1618, en Holanda, en las tropas de Maurice de Nassau, príncipe de Orange. Allí conocerá a un joven científico, Isaac Beeckman, para quien escribe pequeños trabajos de física, como "Sobre la presión del agua en un vaso" y "Sobre la caída de una piedra en el vacío", así como un compendio de música. Durante varios años mantienen una intensa y estrecha amistad, ejerciendo Beeckman una influencia decisiva sobre Descartes, sobre todo en la concepción de una física matemática, en la que había sido instruido por Beeckman. Continúa posteriormente sus investigaciones en geometría, álgebra y mecánica, orientado hacia la búsqueda de un método "científico" y universal.
5.
En 1619 abandona Holanda y se instala en Dinamarca, y luego en Alemania, asistiendo a la coronación del emperador Fernando en Frankfurt. Se enrola entonces en el ejército del duque Maximiliano de Baviera. Acuartelado cerca de Baviera durante el invierno, pasa su tiempo en una habitación calentada por una estufa, donde elabora su método, fusión de procedimientos lógicos, geométricos y algebraicos. De esa época será la concepción de la posibilidad de una matemática universal (la idea de una ciencia universal, de un verdadero saber) y se promete emplearla en renovar toda la ciencia y toda la filosofía.
6.
La noche del 10 de noviembre de 1619 tiene tres sueños sucesivos que interpreta como un mensaje del cielo para consagrarse a su misión filosófica. La importancia que concede Descartes a estos sueños choca con las características que se le atribuyen ordinariamente a su sistema ( racionalismo), pero según el mismo Descartes nos relata, estarían en la base de su determinación de dedicarse a la filosofía, y contendrían ya la idea de la posibilidad de fundamentar con certeza el conocimiento y, con ello, reconstruir el edificio del saber sobre cimientos firmes y seguros. Habiéndose dotado con su método de una moral provisional, renuncia a su carrera en el ejército. De 1620 a 1628 viaja a través de Europa, residiendo en París entre los años 1625-28, dedicando su tiempo a las relaciones sociales y al estudio, entablando amistad con el cardenal Bérulle, quien le animará a desarrollar sus teorías en afinidad con el catolicismo. Durante este período se ejercita en su método, se libera de los prejuicios, acumula experiencias y elabora múltiples trabajos descubriendo especialmente en 1626 la ley de refracción de los rayos luminosos. También en esta época redacta las "Reglas para la dirección del espíritu", obra inacabada que expone lo esencial de su método.
7.
En 1628 se retira a Holanda para trabajar en paz. Permanecerá allí veinte años, cambiando a menudo de residencia, completamente ocupado en su tarea filosófica. Comienza por componer un pequeño tratado de metafísica sobre el alma y Dios del que se dice satisfecho y que debe servir a la vez de arma contra el ateísmo y de fundamento de la física. Dicho tratado contendría ya las ideas fundamentales de lo que serían posteriormente las "Meditaciones metafísicas", según algunos estudiosos del cartesianismo, opinión no compartida por otros, que creen demasiado temprana la fecha como para que Descartes estuvisese ya en posesión de su metafísica.
8.
Interrumpe la elaboración de dicho tratado para escribir en 1629 un "Tratado del mundo y de la luz" que acaba en 1633 y que contiene su física, de caracter mecanicista. Pero, habiendo conocido por azar la condena de Galileo por haber sostenido el movimiento de la tierra (que también sostenía Descartes), renuncia a publicar su trabajo. Por una parte no quiere enfrentarse con la Iglesia a la cual está sometido por la fe. Por otra, piensa que el conflicto entre la ciencia y la religión es un malentendido. En fin, espera que un día el mundo comprenderá y que podrá editar su libro. Este "miedo" de Descartes ante la condena de Galileo ha llevado a algunos estudiosos a buscar en su obra un significado "oculto", llegando a interpretar la demostración de la existencia de Dios que realiza en las Meditaciones como un simple ejercico de prudencia, que no se correspondería con el "auténtico" pensamiento cartesiano sobre la cuestión. Para difundir su doctrina mientras tanto publica resúmenes de su física, precedidos por un prefacio. Es el famoso "Discurso del método", seguido de "La Dióptrica", los "Meteoros" y "La Geometría", que sólo son ensayos de este método (1637). El éxito le conduce a dedicarse completamente a la filosofía. Publica en 1641, en latín, la "Meditaciones sobre la filosofía primera", más conocida como Las Meditaciones metafísicas, que somete previamente a los grandes espíritus de la época (Mersenne, Gassendi, Arnauld, Hobbes...) cuyas objeciones seguidas de respuestas serán publicadas al mismo tiempo. En 1640 muere su hija Francine, nacida en 1635, fruto de la relación amorosa mantenida con una sirvienta. En 1644 publica en latín los "Principios de la filosofía". La publicación de estas obras le proporciona a Descartes el reconocimiento público, pero también es la causa de numerosas disputas.
9.
En 1643 conoce a Elizabeth de Bohemia, hija del elector palatino destronado y exiliado en Holanda. La princesa lo adopta como director de conciencia, de donde surgirá una abundante correspondencia en la que Descartes profundiza sobre la moral y sobre sus opiniones políticas y que le conducen en 1649 a la publicación de "Las pasiones del alma", más conocida como el Tratado de las pasiones, que será la última obra publicada en vida del autor y supervisada por él.
10.
Posteriormente realiza tres viajes a Francia, en 1644, 47 y 48. Será en el curso del segundo cuando conozca a Pascal. Su fama le valdrá la atención de la reina Cristina de Suecia. Es invitado por ella en febrero de 1649 para que le introduzca en su filosofía. Descartes, reticente, parte sin embargo en septiembre para Suecia. El alejamiento, el rigor del invierno, la envidia de los doctos, contraría su estancia. La reina le cita en palacio cada mañana a las cinco de la madrugada para recibir sus lecciones. Descartes, de salud frágil y acostumbrado a permanecer escribiendo en la cama hasta media mañana, coge frío y muere de una neumonía en Estocolmo el 11 de febrero de 1650 a la edad de 53 años.
Referencia
(La obra de referencia sobre la vida de Descartes es la de Adrien Baillet: "Vie de M. Descartes", que se puede consultar en línea en la BNF.)
Monsieur Descartes:
Su frase no implica ningún tipo de desprendimiento ni generosidad...
Se trata sencillamente de contribuir aportando en el día a día de nuestro entorno laboral, cualquier recurso en el terreno físico o intelectual que, a la vez que nos permite contar con una economía propia, nos ofrece la satisfacción de compartir los conocimientos adquiridos en nuestra formación académica.
Bien, voy a seguir siendo útil, i.e. seguir currando.... ¿Será ésto Filosofía pura?
viernes, 7 de septiembre de 2007
"El éxito es hijo de mil errores", Edmond H. Fischer
Edmond H. Fischer nació en Shangai (China), en 1920. Se licenció en Química en la Universidad de Ginebra. Emigró a Estados Unidos para trabajar como investigador asociado de la Fundación Rockefeller. Desde 1961 ocupó la cátedra de Bioquímica de la Universidad de Washington.
Recibió el Premio Nobel de Fisiología o Medicina en 1992 compartido con Edwin G. Krebs, por sus trabajos conjuntos sobre la fosforilación de las proteínas.
Señor Fischer:
Suerte que no todos perseguimos el éxito!!! Pero cometer errores, cometemoslos todos a diario...
Para ello está la contrapartida en otro dicho popular "el rectificar es de sabios"
He leído con deleite su artículo aparecido en la Vanguardia el pasado día 5 de septiembre y le felicito por muchas cosas, pero, ante todo, por gozar de esta su longevidad con una clarividencia tan evidente que le permite hasta el tener "un yerno con el que, increíble, me llevo bien" (palabras suyas textuales).
También: "Me mantengo alejado de la política por higiene" y "yo tuve la suerte de que me dieran el Nobel en 1.992 a los 72 años, jubilado desde hacía dos, evitándome así el peligro de entontecerme por la vanidad".... Ole, ole, y muchos oles más por la lección de humildad que nos transmite....
Bien, voy a ver si me equivoco cada día un poquito menos.....
Recibió el Premio Nobel de Fisiología o Medicina en 1992 compartido con Edwin G. Krebs, por sus trabajos conjuntos sobre la fosforilación de las proteínas.
Señor Fischer:
Suerte que no todos perseguimos el éxito!!! Pero cometer errores, cometemoslos todos a diario...
Para ello está la contrapartida en otro dicho popular "el rectificar es de sabios"
He leído con deleite su artículo aparecido en la Vanguardia el pasado día 5 de septiembre y le felicito por muchas cosas, pero, ante todo, por gozar de esta su longevidad con una clarividencia tan evidente que le permite hasta el tener "un yerno con el que, increíble, me llevo bien" (palabras suyas textuales).
También: "Me mantengo alejado de la política por higiene" y "yo tuve la suerte de que me dieran el Nobel en 1.992 a los 72 años, jubilado desde hacía dos, evitándome así el peligro de entontecerme por la vanidad".... Ole, ole, y muchos oles más por la lección de humildad que nos transmite....
Bien, voy a ver si me equivoco cada día un poquito menos.....
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